Antes de ponernos a colorear, debemos deshacernos de los pequeños defectos
que probablemente tenga la foto escaneada. La mía tenía unos cuantos
arañazos, por ejemplo. Para ello nos valdremos principalmente de la
herramienta de tampón de clonar, y con el pincel en un
tamaño pequeño, iremos rellenando poco a poco las zonas de la foto
dañadas. En ocasiones es posible que tengamos que utilizar también el pincel corrector (popularmente conocido como “tirita”) para mantener la textura adecuada.
Seguidamente, tenemos que ir a los niveles
(imagen> ajustes> niveles, o directamente podemos pulsar Ctrl+L).
Cuando los tengamos abiertos, arrastramos las flechitas de los extremos
izquierdo y derecho hacia el interior, hasta que lleguen al histograma, y
damos a “ok”. Estos serían el antes y el después de los niveles:
